Ir al menú de navegación

Viernes, 26 Noviembre 2004
Y tú, ¿qué sabes?

Me gustaría, al llegar a una biblioteca, con tan solo alcanzar los libros con mi mirada, llevarlos al centro de mi cerebro, y hacer lo mismo con todas las personas que me despierten interés. ¿Qué tontería, verdad?
Uno sabe de sobra que no puede conocerlo todo; que, por ejemplo, nadie puede llegar a conocer todos los rincones de la Tierra, y mucho de menos del Universo o del “mundo mundial”, como solía denominarlo de pequeño. Tampoco creo que nadie por sí misma, tenga la sabiduría, pongamos un caso, de todos los libros de una biblioteca, o todo conocimiento “vivencial” posible.
“Algo” dentro de nosotros nos impulsa a conocer aquello que nos inquieta. Porque… ¿para qué nos sive saber muchas cosas si luego nos importan un pigmento (como dice sr.chinarro)? Así, nos movemos por inquietudes, distintas a las de otras personas, o también compartidas entre varias personas. Lástima que no seamos capaces de procesar toda la información que quisiéramos y albergar en nuestro cerebro todo el saber que quisiéramos.

Por suerte, hay saberes que nadie, nada más que nosotros, puede tener: la experiencia de nuestra vida, el rumbo que damos a nuestra canoa y por el que luchamos contra viento y marea cada día de nuestra existencia, tratando de crecer cada día; siendo felices de aquello cuanto hagamos. Un fruto que madura.
Sólo hemos de conocer…al que hay dentro de nosotros mismos.
Conócete, conóceme, conoce“.
Vive !!!!!


Sábado, 20 Noviembre 2004
Abre tus oídos

Conciertos como el de anoche en “la mode” han de tener una mención especial. Broken Social Scene tenían preparado sobre el escenario una cantidad tal de guitarras, amplificadores e instrumentos varios, hasta entonces nunca vistos a la vez. Hasta un total de cinco guitarras, dos bajos, un teclado, tres tipos diferentes de trompetas, una batería, un cencerro que bien podría pertenecer a una vaca enorme y otros dos algo más pequeños unidos en una sola pieza… Algunos de todos estos instrumentos se repartían entre los ocho componentes que salieron a escena, a la que hay que añadir una chica que asomaba para cantar y hacer coros con aspecto un tanto ebrio. Todo congeniaba a la perfección. Resultaba de lo más curioso ver a cada uno de ellos metido en su instrumento y ver cómo todas las piezas de puzzle encajaban perfectamente para hacernos llegar un sonido intenso, vivo y lleno de ritmo. La voz procesada con un armonizador y un “super shifter” dándole un efecto a lo “Bono” de U2, centraba por momentos la atención de nuestras miradas. Ciertos aromas recordaron por momentos a los “Sonic Youth” más dinámicos y transparentes. El directo suena mucho más enérgico que en el disco de estudio, algo que resulta evidente pero que en el caso de Broken Social Scene, los hace más espectaculares, si cabe. Canciones como “Cause=time” o la delicada y hermosa "Anthem for a Seventeen Years Old Girl", de su último disco editado “You Forgot It In People” [2002] nos hicieron bailar y disfrutar como pocos grupos he visto en “la mode” lograrlo. Su nuevo disco saldrá a la luz una vez iniciado el 2005, una fecha que desde ayer, esperamos aún con más impaciencia y expectación.
Una suerte que hayan aterrizado aquí desde Canadá, para poner el listón de "la mode" en lo más alto y un agradecimiento para estos músicos que conciben el sonido como una expresión de libertad; todo vale si es para mejorar…¿te apuntas?
Una delicia para acariciar nuestros oidos.


Miércoles, 10 Noviembre 2004
“Algo de ave posees”

XI Premio Ciudad de Cordoba Ricardo MolinaTengo en mis manos el libro de poesía “El amor de Bodhisattva“, de Raúl Alonso Lorente. A decir verdad, hace tiempo que ronda por mi habitación de un lado a otro. Llegó hasta mí en forma de “auto-regalo” de cumpleaños (abril 2004).

Me propuse unas semanas atrás escribir sobre este libro, y después de editar de mil maneras distintas un documento creado para la ocasión, aquí está el resultado. Y es que hablar sobre la interpretación de los poemas es tan dispar, que quizás todo esto que venga a continuación suene a disparate (me he ido al extremo), pero no es sino una interpretación más, con mis limitaciones en la comprensión del contexto en la que se enclava el libro y mi condición de mero lector; allá va!

La dedicatoria desvela ya, en cierto modo, la línea espiritual y el matiz religioso con que impregna más adelante a la obra. Comienza con “El terrorista“, en cuya primera línea se puede leer! No sé lo que conozco, ni me importa“; algo que tan sencillo puede resultar, me hizo quedar unos minutos releyendo una y otra vez. Recuerdo la sensaciónn de inquietud que tuve mientras se sucedían los primeros poemas, y que aún ahora persiste cuando vuelvo a ellos. Como el comienzo de una película que en la primera escena muere el protagonista.

Poco a poco va separando aquello que nos encontramos en situaciones de lo cotidiano del día a día en la ciudad, en una forma de destaparnos de aquello con lo que impedimos el paso de la luz hacia nuestro interior. Un ejemplo de esta forma de acercarse a lo cotidiano lo encontramos en el poema “Nunca la claridad viene del cielo”, de una gran belleza.
Recojo aquí una muestra más de ello:

Camino por las calles, soy uno más de aquí.
El aire resbala por pequeños silencios.
No entiendo nada de esto, ni nadie entiende a nadie,
ni nada hay que entender. Así se ofrece el mundo.

Encontramos estructuras llenas de musicalidad, de una construcción muy ocurrente, como muestra “Francisca ama su ciclomotor” o el poema que da fin al libro. Poemas de gran carga expresiva que llegan a lo más recóndito: “Algo de ave posees” o “Conocimiento” capaces de despertar ese nuestro interior. También nos acerca a la muerte, incluso aportando un toque de originalidad en “Bodhisattva en la hoja” que no detallo para no estropear nada; sin desperdicio alguno. Después de hacer un viaje por “las cuatro estaciones” aparece frente a nosotros “La rueda” apenas dos líneas bastan para hacer detener por un instante todo a tu alrededor.

Dejo aquí otro fragmento por el cual tengo predilección, de “La promesa”

Que qué me pasa, dicen los amigos.
Y yo, que ni siquiera les respondo,
pienso para mí mismo:
Pasa el mundo con su rumor humano.
Pasa la juventud.
Pasa el frío en la noche universal
que llamamos vivir.

Podría seguir enumerando todos y cada uno de los poemas que en el libro se recogen pero ello me llevaría a extenderme demasiado y nada mejor que comprobarlo por uno mismo; ¿no creen?

Admiro y me encanta la sencillez y la inocencia que Raúl da a sus poemas, que tienen la virtud de romper esquemas y despertar (o echar un cubo de agua fría) a las almas dormidas en los laureles. Hay belleza en todos los rincones, incluso en los más oscuros; quizás porque hay VIDA en ellos.

Me atrapa y creo que es por la similitud con su libro “La Plaga [2000]” en la forma de tratar las situaciones del día a día y el darnos cuenta de la inconsciencia de todo cuanto sucede a nuestro alrededor (valga la paradoja), y también por sensación de ver frente a mí algo que busco y ver que alguien está experimentando ese encuentro. Es reflexivo, acogedor, concierna sabiduría, amor, desvela,…
Es en sí la constante búsqueda de sí mismo.

¿Con qué nos sorprenderá en su próximo libro?


Lunes, 8 Noviembre 2004
Disco del mes (Octubre 2004)


Sábado, 6 Noviembre 2004
Un dia gris

A???n me detengo a pensar en demasiadas cosas y me olvido de vivir…

He tenido que darme una ducha de agua caliente, dejando el chorro caer sobre mi cabeza unos minutos m


Lunes, 1 Noviembre 2004
Mi coco

Mi coco (Los Piratas) es una canci???n que poco a poco se fue transmitiendo de voz en voz, al menos por lo que he vivido en los “scouts” esto me consta. ??


Musica