
Nada más sonar las primeras notas de Orion’s Belt, la canción con la que Madee decidió abrir el concierto en Málaga de su gira de “despedida”, supe que algo emotivo estaba ocurriendo y que yo estaba siendo partícipe del momento. Allí, pegado a mi butaca del Teatro Centro Cultural Ollerías, sentí detenerse el mundo a mi alrededor.
Mientras sonaba, recordaba la primera vez que los escuché, también a aquél gran amigo de mi primer año de Universidad a quien perdí de vista, Jaime, que me animó a escuchar Impulsor y a ir juntos al concierto que por aquél entonces, 2003, dieron en Sevilla en una pequeña sala con apenas 30 personas. Desde entonces seguí la pista de este gran grupo con quien siempre he conectado de forma especial con sus canciones; Fallen Heroes, la hiptonizante Alnitak, la enérgica Jinniyah, Mu, la emotiva Mintaka, la rabia de Clumsy, o el espíritu de la propia Impulsor, entre el resto del set list, hicieron que en el final del concierto, algo se me quedara vacío por dentro, pero ahí permanecen cuatro discos, Songs from Cydonia (2002), Secret Chamber (2003), Orion’s Belt (2004) y L’Antartica (2007), para llenarlo siempre.
Gracias Madee.






