El precio del deseo
Sucede que cuando uno se sienta a ver una película de Kim ki duk, queda hipnotizado por su particular visión al más puro estilo oriental. Su última película, El arco, es un ejemplo más de la poética, originalidad y simbolismo con las que impregna a sus obras; desde la música que acompaña hasta los silencios y las continuas metáforas que emplea, generando una gran expectación en el desarrollo de la línea argumental.
Es esta ocasión, la historia se desarrolla en un viejo barco en mitad del mar como único escenario, que me ha hecho recordar el hito de Hitchcock en su película La soga. Cuenta la historia de un viejo pescador que espera a que la chica que recogió cuando era niña cumpla los diecisiete años para poder así casarse con ella. Cuando llega un momento en el que él es consciente de que ella lo rechaza, se suceden escenas de gran misterio y simbolismo que culmina con un final estremecedor que no deja ninguna duda del por qué kim ki duk está llamado a ser uno de los grandes directores de nuestro tiempo.
Esta Tarde la he visto y aun perdura en mi memoria.La tenia pendiente de ver y hoy me he decidido a ello.Desde el primer fotograma se nota que es suya,con esa fotografia tan Kim Ki-Duk.
Me fascina la utilizacion del arco en toda la pelicula,ya que las 3 acciones que hace con el mismo tienen trascendencia en el film.
Es una historia de amor(y de posesion)filmada de forma pausada(que puede echar para atras a mas de uno)y,como es habitual en su cine,su final queda abierto a diversas interpretaciones.
Cine de autor con MAYUSCULAS.