Lentitud de la barca

Una barca se fija al humedal
de una laguna solitaria.
Ambas cosas soy yo.Las veo a la distancia del mí mismo;
una distancia no querida siempre
pero la única de mí.Acaricio su proa: soy los juncos
por donde se desliza al arribar.
Ya cae el sol: lo soy. Todo es crepúsculo.El viejo se recoge en su silencio.
Soy el en sí que ausculta ese silencio.
Soy el barquero en su vejez de sí.Como una cosa más que ocurre
nada se sabe de las circunstancias
de la escritura del poema.Se pararán las ondas
de mi ser de laguna.Una estrella se verá en el agua
donde se mirará la noche blanca.