— :: el viaje sideral ::

Mi primer fin de semana en Vaasa

Hoy amaneció nevando insistentemente y con viento, así que no he querido comprobar de momento cuántos grados hace ahí afuera ni la sensación térmica que se debe de sentir en esas condiciones.

El fin de semana ha sido interesante. El viernes a la noche fui con Daniel y su amigo a la sauna. Es curioso viéndolo como alternativa de ocio al viernes noche. Entre conversaciones de todo tipo (para mi fue como una clase magistral de conversación de inglés) mientras unas salchicas se preparaban sobre la caldera del interior de la sauna. Un cubo de agua fría lo usaban para arrojar cada cierto tiempo agua a la caldera y que emanara aún más vapor. Una vez terminada la sesión, ducha y las “salchichas a la sauna” como cena.

Después, aún en estado de relax total en que quedé, me decidí a salir con el grupo de españoles a un pub céntrico donde comprobé mientras un grupo de música reggae finlandés amenizaba el ambiente, que los finlandeses van a un ritmo frenético con el alcohol. La verdad que me extrañó no ver en los supermercados rastros de botellas de alcohol o vino, y entonces supe que el alcohol está controlado por el gobierno, y tiene altos impuestos. El hecho es que beben al límite, como si de adolescentes en fin de año se tratara.

El sábado por la mañana me desperté relativamente temprano y fui a dar una vuelta con la cámara de fotos por el paseo marítimo, pero la verdad es que fui incapaz de tener más de 10 segundos las manos sin guantes, así que hice algunas fotos con el móvil. Caminé por los bosques de alrededor e incluso por el propio mar; una experiencia inexplicable.

A la noche me aventuré y fui a la residencia donde viven los españoles. El camino era de película, y las condiciones en las que fui, muchos grados bajo cero, solitarias luces alumbrando mi paso, bosques de pinos, el silencio sólo roto por el crujido de mis pasos en la nieve,…; lo hicieron realmente especial; ni que decir el regreso a casa de madrugada.

Hoy es ya domingo, tal y como lo son aquí y allá.

6 comments
  1. sergeeo says: Domingo, 21 febrero 20105:23 pm

    ¡Qué guay! Los finladeses le dan tela al frasco, sí… Ten cuidado que son descendientes de vikingos y ya sabes cómo se las gastaban en modo berserk… ¡Pásalo muy bien!

    PD: Tráeme salmiakki, que estoy tó enganchao.

  2. Gloria says: Domingo, 21 febrero 20108:02 pm

    Joeeee Alvaritoooo!!! como mola todo. Yo tb quiero comer salchichas a la sauna.
    Sigue descrubiendo cosas, pero abrigateee!!

  3. PabloS says: Domingo, 21 febrero 20108:06 pm

    Alvaro, revisa bien lo que escribes,
    porque eso de salchichas a la sauna…

    A mi me da mucho juego con el doble sentido

    jejejeje

    un abrazo amigo!!!y disfruta de las salchichas!!

  4. Jaime says: Domingo, 21 febrero 20109:58 pm

    Máquina,

    ya veo q estás aprovechando tu aventura finlandesa. Qué recuerdos….

    El viernes vi a L.A. en directo en el Underground, wapppíiissiiimooo!!!

    No dejes de vivir el vodka finlandés, y si realmente quieres ver un baño de alcohol no dejes de coger un barco que vaya por aguas internacionales y ya verás…

    Un beso,

    JAIME

  5. Alvaro says: Lunes, 22 febrero 20109:02 am

    Joe, se esperan a que me fuera para hacer conciertos chulos en el Underground! ¿Qué tal los medios, el sonido y el público?
    Veo que también va Alex Ferreira, oh!

  6. raul says: Miércoles, 24 febrero 20101:39 pm

    supongo que con tanta vida social y el frío que hace allí lo de Symfony lo tendrás un poco “congelado”.
    Qué envidia me das… me han dado unas ganas horribles de irme una semana a un balneario a relajarme…
    Seguramente este fin de semana estaré por Córdoba. a lo mejor me conformo dándome un baño en los baños árabes.

    Ah, las observaciones de Pablo son muy oportunas.

    Un abrazo!

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